martes, 27 de marzo de 2007

Día mundial del teatro



Mujer Llorando. Foto: Isaías Fanlo. Modelo: Anna Sahún.

Tomé esta foto desde una ventana que da a una enorme sala de ensayos de mi teatro. Estaban ensayando una de las producciones de esta temporada.


Hoy, día 26 de marzo, es el día mundial del teatro según la UNESCO. Aquí, en Barcelona, todos los actos conmemorativos los coordina la Associació d'Actors i Directors de Catalunya (una asociación fundamental, aunque a veces un poco destroyer, especialmente con el teatro público). Este año, el autor del mensaje es (leedlo sentados) Su Majestad el Jeque Doctor Sultán Bin Mohammed Al Qasimi, Miembro del Consejo Superior de los Emiratos Árabes Unidos y Gobernador de Sharjah. Y admirador del teatro, por supuesto.



En el manifiesto, se aborda uno de los debates más polémicos y fértiles que ha dado la literatura a lo largo de la historia, aunque las barbaries vividas en el siglo XX "enriquecen", por así decir, la cuestión: ¿cuál es la relación entre teatro y vida? Frente a la guerra, la hambruna y la enfermedad, ¿puede el teatro quedarse indiferente? ¿Se mueve el arte en un ámbito moral diferente al de la vida?



Yo tengo claro que no, que todo texto está escrito bajo los condicionantes morales de la época en que ha sido pensado, aunque eso no quiere decir que su lectura, en otros tiempos y con otras voces, no tenga que ser igualmente rica si es que el texto es literariamente válido. Es el caso, ni más ni menos, de William Shakespeare.



En fin, seguimos a vueltas con la cuestión. A propósito de este día mundial del teatro, se celebran, en Barcelona, multitud de actividades, la mayoría de las cuales consiste en la lectura del manifiesto. Pero ayer tuvo lugar, en el Teatre Romea, un acto diferente: una de las conferencias más interesantes que recuerdo en la ciudad. Vino Gao Xingjian (os suena porque ganó el Premio Nobel en 2000, es el autor de joyas como la novela La montaña del alma), y estuvo hablando de su concepción de teatro. Resulta interesante observar cómo se concibe el teatro en una cultura, la china, tan alejada de la nuestra. Y Gao, que es chino y se nutre de la tradición cultural de su país, pero que reside en París y bebe también de fuentes europeas, es un observador privilegiado.



Queda pendiente un post sobre la conferencia de Gao. Éste era, tan sólo, un pequeño homenaje a este arte mágico, creativo, alegre, inteligente, entretenido... y, por desgracia, a menudo minoritario: el teatro.

3 comentarios:

Martin Gallego dijo...

Pura composición, si señor. Saludos.

cacho de pan dijo...

buenas fotos, si, aunque tú ya lo has dicho...
tu teatro? qué maravilla tener uno propio...

ka dijo...

tambien me gusta!ea, si es que me gustan todaaas:)
vamos, que te enlazo en mi blog, que me has convencio, jeje.

besitos.