martes, 15 de enero de 2008

Changing of the Guards

Coimbra, Portugal, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

La canción tan extraña como magnética de Bob Dylan, Changing of the Guards, me sirve como banda sonora para estos días tan extraños y también crípticos incluso para mí. Unos días en los que he descubierto muchísimas cosas que a lo mejor intuía pero que desconocía de mí mismo. Que estaban allí, pero a las que yo evitaba a toda costa. Poniendo parches absurdos.

Ha pasado algo que tenía que pasar: me he dado cuenta de que hay una parte de mí mismo en la que no me reconozco y no logro controlar. Y esa parte da miedo.

¿A eso se le llama crecer?

¿No me llega un poco tarde, yo que había sido precoz en todo o casi todo?

3 comentarios:

Senses & Nonsenses dijo...

somos poco más que lo que los otros ven en nosotros.

ni crecemos, ni maduramos... nos hacemos viejos.
yo creo que lo importante es seguir aprendiendo, seguir haciéndonos preguntas.

un abrazo.

Reboliço dijo...

Isso a que chamas medo, Isaías, não será maravilha? Lembra-te que, em português, "ficar espantado" significa "ficar maravilhado", e que na tua língua se refere a "sentir medo. A palavra é a mesma e acredito que os dois sentidos são indissociáveis. Parabéns por esse espanto, meu querido amigo. E tomara que haja muitas outras partes de cada um de nós que escapam a nós mesmos - pois isso quer dizer que nunca estamos totalmente descobertos.

hugo solo de zaldivar zambelli dijo...

jeckill... y gratis sin tener que ir al psicologo o al siquiatra.