lunes, 15 de octubre de 2012

Una gata entre libros

Pelota, 2012. (Foto: Isaías Fanlo.)

Como a Dewee, el gato de la biblioteca, a Pelota le gusta mucho subirse a las estanterías y estar entre libros. Supongo que, con el cambio de casa, ha vuelto a recuperar el placer que sentía, cuando era pequeña y vivía en otra casa, en ver la vida pasar desde un pasillo atestado de libros. No creo que se acuerde, pero algo en su inconsciente gatuno la lleva hasta el segundo piso de las estanterías siempre que queden huecos entre los libros. Las gatas están felices en la nueva casa, se nota. Tienen más espacio, más luz, más lugares donde esconderse, donde jugar, donde dormir, donde explorar. Pueden fijarse en cómo va cambiando de color el cielo. Verlas así, recargadas de vida, es lo mejor del cambio de piso.

Completo la entrada con una de las canciones que más me gustan del discazo que han sacado los Antònia Font: Vostè és aquí. Cuarenta haikus musicales, breves, sugerentes, coml apuntes de canciones. La que elijo para esta entrada se llama "A cada mà una maleta":



A cada mà una maleta, camín per una carretereta, se me farà de nit, leds intermitents, me cord s'abric, blau, vermell i verd, llumets petits. A cada cama una bota, no ric, es meu capell no té copa, i sa senyora de sa fonda me diu que me farà te vermell o verd i arròs bullit. Mirant s'estufa a sa cambra m'he desvestit, i trec un llibre i m'assec a damunt es llit, tenc un tros de món aquí dedins, blau vermell i verd, així jo visc.

sábado, 6 de octubre de 2012

En Raïmat

Marc. Raïmat, Lleida, 2012. (foto: Isaías Fanlo.)

Raïmat és una pedanía de Lleida, conocida por el vino que se elabora. Allí pasé muchas horas desde los 5 hasta los 17 años (mi colegio estaba allí) y allí volví hace unos días por primera vez en muchos años. Oscurecía, así que apenas pude ver nada. Pero el olor a pino seguía allí. Hicimos alguna foto y regresamos para cenar.



La canción que acompaña la entrada de hoy es un clásico. Nos vamos a Graceland con Paul Simon.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Moving on

Delta de l'Ebre, 2012. (Foto: Isaías Fanlo.)

Hoy he cambiado, oficialmente, de vivienda. Me he empadronado en la nueva casa y he entregado las llaves de la casa en la que he pasado los últimos cinco años de mi vida. Sin muebles, sin libros, sin las gatas, la casa parecía otra. Más grande, más desnuda, más muerta. Poco que ver con la que voy a recordar cada vez que piense en ella en el futuro.

Hace un par de días me despedí definitivamente del piso de Independència. La casa ya estaba vacía, a excepción de los últimos paquetes. Marc estaba a punto de llegar en coche, para cargar con todo y cerrar la puerta con dos vueltas de llave. Las dos últimas vueltas. Mientras esperaba a que llegara, conecté el iPod al reproductor. Tenía muy claro cuál era la canción que quería que sonara para despedirme de la casa. Busqué, entre los artistas, a Bob Dylan, abrí su lista de canciones, encontré la que buscaba y puse el play. En la casa, vacía, la música resonó acompañada de un eco.

 La canción que buscaba era "Changing of the Guards". Una de las composiciones más extrañas de Dylan. De letra indescifrable, pero a la vez muy narrativa. La historia de un cambio, de una inminencia indeterminada situada en una época y un lugar lejanos.

Hace cinco años, decidí escuchar la misma canción en una situación parecida. También cambiaba de piso, pero bajo circunstancias muy diferentes. Entonces, lo hice con lágrimas en los ojos, con una mochila llena de preguntas y de incertidumbre, y sin saber qué era lo que me esperaba. Bob Dylan me hablaba de mis dudas y temores. Ahora, la misma canción me transmitía otro mensaje: un nuevo cambio, pero después de haber convertido las dudas en afirmaciones, la incerteza en seguridad y los temores en confianza. Un cambio a mejor. Un salto con red. Un salto que me apetece y me ilusiona. Las buenas canciones, dicen en un capítulo de Treme, son capaces de decirte cosas diferentes según el momento en que las oyes. En este caso, "Changing of the Guards" me transmitía un mensaje totalmente contrapuesto.

Han pasado cinco años. Desde aquella mudanza soy un hombre distinto. La vida te va tallando poco a poco. Y uno nunca acaba donde esperaba acabar.

Pasaron seis minutos y la melodía se fue apagando. Marc estaba a punto de llegar. Apagué el iPod, desenchufé el reproductor musical, abrí la última caja que iba a llevarme y lo guardé allí. Dos vueltas con llave, y adiós, definitivamente, a una casa en la que dejaré muchísimos recuerdos, y una parte muy importante de mi vida.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Perspectiva del centro de Birmingham

Birmingham, 2012. (Foto: Isaías Fanlo.)

Poco a poco, septiembre va acabándose. Y llega el otoño.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

En el Delta

Delta, 2012. (Foto: Isaías Fanlo.)

Me gusta el color de los arrozales en el Delta de l'Ebre. Cómo va cambiando de estación en estación, de varias gamas de verde, desde un verde intenso a uno más apagado, a amarillo dorado y, finalmente, al color pardo de la tierra. Hace unos días volví al Delta, después de varios años sin hacerlo, justo en uno de estos mágicos cambios de color. El cielo estaba tapado y en los alrededores estaba lloviendo a cántaros, pero al mismo tiempo el sol se colaba por algunos claros oportunamente dispuestos. La luz era excepcional.

Como banda sonora, un clásico de los sesenta: "If you wanna be happy". Es la última canción de Mermaids (Sirenas), desde hace años una de mis películas fetiches. Una de las escenas que podría ver una y otra vez cuando necesito buen rollo...


viernes, 31 de agosto de 2012

Birmingham

Birmingham, 2012. (Foto: Isaías Fanlo.)

Vuelta de vacaciones, en las que, entre otros lugares, he estado en Birmingham, una ciudad de aquellas que es fea, pero no fea a lo Benidorm (fotogénica), sino fea sin remedio. Quizás la única zona que merece una caminata es la de los canales. En esta foto, una imagen del canal de Birmingham a Wolverhampton, unas millas alejada de la ciudad.

Como banda sonora, el disco que sonaba mientras paseaba por estos canales. Lo nuevo de Patti Smith, Banga.



viernes, 3 de agosto de 2012

Vacaciones

Maresme, 2009. (Foto: Isaías Fanlo.)

Vacaciones, muy poco al uso, pero vacaciones al fin y al cabo. La banda sonora de hoy la tengo muy clara: siempre que llega el buen tiempo me acompaña Weezer, y más concretamente su disco verde.