viernes, 30 de noviembre de 2007

Work in Progress

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

Una obra que no se acaba nunca: el muro de Berlín, testimonio de la historia del siglo XX (problemático y febril).

jueves, 29 de noviembre de 2007

Torre de la TV


Berlín, 2007. (Fotos: Isaías Fanlo.)
Dos imágenes de la torre de la televisión de Alexanderplatz, en Berlín. La de arriba, con la Canon 350D, y la de abajo, con la Lomo LCA+, en cruzado. Personalmente, esta vez me inclino por la de abajo, ya que le da unos tonos muy soviéticos que le van bien a esta torre que era el símbolo del Berlín comunista.

martes, 27 de noviembre de 2007

Panorámica de Berlín

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

Vista desde la torre de la TV, en Alexanderplatz.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Mujer en el metro

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

Aunque cada vez soy menos partidario de los "robados", ahí va uno.

Actualización (lunes):

Creo que los robados son buenos para que uno vaya aprendiendo a hacer fotografías. Ayudan a ser rápido, a tener reflejos, a encuadrar en muy poco tiempo... como ejercicio están francamente bien. Además, por lo general el primer contacto con la fotografía uno lo tiene a través del robado. Uno ve esas fotografías de Cartier-Bresson (el instante decisivo, como él mismo escribe en uno de sus ensayos), o las de Joan Colom, o las falsamente improvisadas de Eliott Erwitt o Robert Doisneau, y piensa "Dios, yo quiero hacer exactamente esto". Y sale con la cámara a la calle, a la caza. Y ve a alguien que le interesa (un freak, un mendigo, un sin techo, un turista exótico) y va haciendo fotografías, a menudo sin que el otro se entere.

Mi opinión es que toda clase de fotografía es respetable. Pero por mi parte, después de más de un año recorriendo la ciudad a la búsqueda de la imagen inmortal, y después de bastantes años de lecturas, de ver exposiciones, de ser aficionado a la fotografía, he empezado a tener mis propias opiniones sobre el tipo de fotos que quiero hacer. Digamos que me he cansado de depender exclusivamente de circunstancias ajenas para tener una buena foto. Yo no quiero ser sólo el individuo que tropieza con alguien o algo interesante, que encuadra y aprieta el disparador. Quiero tener control de las circunstancias y crear yo la fotografía.

Por ejemplo, en el caso de los retratos, mi búsqueda ya no se ha limitado al azar. He intervenido yo sobre el modelo fotografiado. En este caso, por ejemplo, estuve esperando, en un lugar concreto de Gràcia, a que el sol incidiera sobre la cristalera de un edificio para crear una luz lateral que, en contraste con la oscuridad de la calle no iluminada, le diera una luz especial al modelo. Estuve estudiando el lugar un día antes, y al día siguiente sólo tuve que personificarme en el lugar concreto, esperar a que pasara la persona que me interesara, y disparar. Luego tratar la imagen según la idea que tenía en mente (filtro de color, corrección selectiva), y ya está. No sé si valía la pena, pero la imagen a mí me gusta. ¿Que es un robado? Sí, pero en mi opinión se trata de algo más que eso: se trata de una fotografía buscada, preparada, y de la cual, gracias al control que yo he ejercido sobre ella, me siento orgulloso.

Digamos que en el caso de un robado, una persona que hubiera estado en el mismo momento que yo en el mismo sitio podría haber hecho exactamente la misma foto. Pero en el caso de esta foto, por ejemplo, no es así: hay una idea y una reflexión previas, una preparación de la luz, un post-proceso.

Y lo mismo en el caso de los paisajes: el tipo de fotografía que a mí me interesa hacer (al menos últimamente) no consiste sólo en retratar cosas bonitas o llamativas, sino en plantearme, antes de disparar, qué es lo que quiero conseguir. Con la idea de la fotografía en la mente, es mucho más fácil encontrar el ángulo, la luz, el momento ideales para hacer la fotografía. Y después, en casa, trato las imágenes de forma muy sencilla (no soy ningún crack del Photoshop) para conseguir lo que quiero. La fotografía de la izquierda, tomada en Tallín (Estonia) es una muestra de esta "creación" del paisaje: buscar un encuadre bajo, modificar la cámara para que me diera el contraste deseado, subexponerla un pelín, esperar a que no pase nadie, disparar... y obtener una foto en la que siento que yo intervengo más que el azar.

Por eso he dicho antes que ahora trato de no hacer "robados" puros y duros. Pero la mujer que dormía en el metro de Berlín me pareció interesante como modelo, así que disparé. Tampoco quiero ser sectario en esto.

¡Ah! Por supuesto, en el caso de la Lomografía mi manera de hacer fotos es algo diferente.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Mirando a la torre

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

Marx y Engels mirando a la torre de la televisión. Alexanderplatz, Berlín.

Lomo LCA+ (esta vez sí, bien confinguradas las ASA), revelado cruzado.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Muro de Berlín

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)


Como ya dije, la mitad de las fotografías de Berlín que tiré con la Lomo han salido algo extrañas, porque (probablemente en el avión) la ruedecita que fija la sensibilidad ASA se movió y quedó en no man's land, de modo que la cámara no podía calcular nada. ¿El resultado? Imágenes de tonos grisáceos, sin balance de blancos (lo blanco era gris). Pero había fotografías buenas, en la primera parte del carrete (la afectada por el despiste), de modo que he tenido que irlas procesando una por una, tratando todos los colores.

Ésta es una de ellas. Para obtener un resultado que me convenciera, prácticamente tuve que pintar los colores. Supongo que, en cierto modo, es un buen ejercicio fotográfico.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Polución

Berlín, 2007. (Foto: Isaías Fanlo.)

Una central térmica desde la torre de la televisión de Alexanderplatz, en Berlín.